15 de diciembre de 2008

Convivencia escolar: "Un desafío de la tarea educativa actual" (2º parte).

¿Cómo se puede llegar a una buena relación profesor-alumno?. ¿Cómo se logra transmitir valores y virtudes a los estudiantes?.

Si aceptamos que el aprendizaje de la convivencia es un aprendizaje por modelos y junto con ello que la construcción de una buena relación profesor-alumno es responsabilidad de todos los involucrados, también de los alumnos, no debemos olvidar el carácter diferenciado de esta responsabilidad. Quiéra o no, el docente no sólo entrega conocimientos, su sola presencia y comportamiento cotidiano ayuda a la construcción de la imagen de sí mismo del niño. Por ello, en la medida que el docente asume con los niños relaciones de respeto, apoyo, calidez, confianza y responsabilidad, no sólo influye sobre la autoestima y sentido de competencia de sus alumnos, sino sobre el sentido de pertenencia y respeto de los niños hacia su unidad educativa y sus educadores, todos elementos que favorecen la relación profesor-alumno y un clima escolar nutritivo para las personas. Se puede enseñar a los alumnos el concepto de respeto, ejemplificarlo y contar historias al respecto, pero ello no es suficiente si carece de modelos vivos que le enseñen a respetar y ser respetado.